La privatización de Agua y Saneamientos Argentinos (AySA) quedó encaminada luego de la apertura de las ofertas económicas por el 90% de las acciones de la empresa. El consorcio integrado por Rowing, Arcos, Transclor y PHX presentó la propuesta más alta, por U$S340,2 millones, y quedó así en condiciones de quedarse con la compañía una vez que se formalice la adjudicación.
La CGT denuncia una “crisis profunda” de la industria y marcha contra el modelo económico de MileiLa otra oferta correspondió a Roggio ROAS SAU, que puso sobre la mesa U$S285 millones. La diferencia entre ambas propuestas fue de U$S55,2 millones: la oferta del consorcio encabezado por Rowing superó en un 19% a la del grupo cordobés.
Como la licitación se realizó sin base ni precio mínimo y las dos propuestas ya habían superado la etapa técnica, el ganador se define exclusivamente por el monto ofertado. Ambos grupos cotizaron en dólares y presentaron garantías de mantenimiento de oferta por U$S25 millones cada uno. Rowing la constituyó en títulos públicos y Roggio, a través de seguros.
Las cifras, sin embargo, quedaron por debajo de las expectativas del Ministerio de Economía, a cargo de Luis Caputo, que calculaba recaudar unos U$S450 millones. La mejor oferta quedó U$S109,8 millones por debajo de esa estimación, un 24% menos, consignó el diario "La Nación".
Aun así, se trata de la operación más grande del programa de privatizaciones en términos de ingresos genuinos que lleva adelante el gobierno de Javier Milei. La venta del 70% de Metrogas, que YPF acordó con Edenor en U$S780 millones, involucra un monto mayor, pero ese dinero corresponde a YPF, accionista mayoritaria de la distribuidora. En el caso de AySA, el vendedor es directamente el Estado nacional.
Redrado cuestionó el modelo económico de Milei: “Más de lo mismo garantiza un país solo para 10 millones de argentinos”El 10% restante del capital de AySA continuará en manos de los trabajadores, a través del programa de propiedad participada, que es gestionado por el sindicato a cargo de José Luis Lingeri.
Se trata de la empresa de servicios públicos de agua potable y tratamiento de desagües cloacales para la Ciudad de Buenos Aires y 26 partidos del conurbano bonaerense.
Inversiones y metas de la concesión
Además del precio de compra, el ganador de la licitación deberá afrontar un plan de inversiones de U$S1.940 millones durante el primer quinquenio y de U$S15.040 millones a lo largo de los 30 años de concesión.
El contrato vence en 2056 y contempla la posibilidad de una prórroga por otros 10 años. Entre las metas previstas para la primera década se encuentra el incremento de la cobertura de agua, del 75,3% actual al 78,9%, y de cloacas, del 63,9% al 65,3%.
Del cloro a la concesión
Uno de los integrantes del consorcio ganador es Mauricio Filiberti, dueño de Transclor, el mayor fabricante de cloro de la Argentina y, desde 2009, proveedor monopólico del policloruro de aluminio que AySA utiliza para potabilizar el agua.
Filiberti también es socio de José Luis Manzano y Daniel Vila en el control de Edenor, la mayor distribuidora eléctrica del país. AySA es el mayor consumidor de electricidad del AMBA y, por lo tanto, el principal cliente de Edenor. Si se confirma la adjudicación, el mismo grupo empresario quedaría a ambos lados de esa relación comercial.
El consorcio se completa con Rowing, la firma de ingeniería y construcciones de Walter Román, que presta servicios a distribuidoras eléctricas, de gas y a la propia AySA; la brasileña Arcos Saneamento e Participações, del Grupo Equipav, designada como operador técnico, que presta servicios de agua y cloacas a más de 39 millones de usuarios en Brasil; y PHX AQUA AR BV, un vehículo de inversión de capitales extranjeros.
Por su parte, Roggio opera Aguas Cordobesas desde 1998 y es el jugador local con mayor trayectoria en el sector. Su consorcio cuenta, según informó el grupo, con el aval técnico de la estatal israelí Mekorot y del grupo japonés Marubeni.
De concretarse la adjudicación, AySA volverá así a manos privadas 20 años después de que el gobierno de Néstor Kirchner rescindiera el contrato con el grupo francés Suez, que operaba la compañía desde la privatización de 1993 bajo el nombre de Aguas Argentinas.
Como en el resto del programa, el control queda en manos de un grupo local, con socios extranjeros en el rol de operador técnico o financiero.
Observaciones
La Comisión Bicameral de Reforma del Estado y Seguimiento de las Privatizaciones se reunió semanas atrás en el Salón Illia del Senado de la Nación, bajo la presidencia del senador Pablo Cervi (LLA), con el objetivo de analizar y avanzar con un pedido de informes al gobierno de Javier Milei vinculados con distintos procesos de venta y concesión de empresas y sociedades del Estado.
El pedido de informes, de carácter técnico, económico y jurídico, está vinculado con los procesos correspondientes a Energía Argentina S.A. (Enarsa), Intercargo SAU, Agua y Saneamientos Argentinos SA (AySA), ferrocarriles de cargas y pasajeros, Corredores Viales SA, Nucleoeléctrica Argentina S.A. y Yacimientos Carboníferos Río Turbio.